IP/ 09/1187 Bruselas, 24 de julio de 2009 El 72 % de los europeos tiene puestas grandes esperanzas en el papel de la UE para reducir el desempleo Una nueva encuesta publicada en el día de hoy muestra que el 61 % de los europeos cree que la crisis económica todavía va a tener un mayor impacto en el empleo. Un tercio de los europeos con trabajo está «muy preocupado» por la posibilidad de perder su empleo como resultado de la crisis, aunque el 72 % considera que la UE tiene un impacto positivo en la creación de nuevas oportunidades de trabajo y la lucha contra el desempleo, y un tercio conoce la existencia del Fondo Social Europeo, que es el principal instrumento de la UE para invertir en los trabajadores y mantenerles en sus puestos de trabajo. «No me sorprende el resultado de esta encuesta. Como es natural, los europeos están preocupados por el impacto de la crisis en sus puestos de trabajo y sus familias», ha declarado Vladimír Špidla, Comisario responsable de Empleo, Asuntos Sociales e Igualdad de Oportunidades. Asimismo, ha añadido: «Es por este motivo que se ha actuado a nivel europeo desde el primer momento de la crisis para limitar su impacto en el empleo. Recientemente, hemos introducido microcréditos para las personas que quieren poner en marcha su propia empresa, hemos introducido una financiación del 100 % del FSE para los dos próximos años a fin de permitir la formación continua de los trabajadores y hemos instado a los Estados miembros a que proporcionen cinco millones de puestos de aprendiz para los jóvenes que finalizan sus estudios. Estas medidas contribuirán a mantener a los europeos en sus puestos de trabajo y les ayudarán a volver a encontrar trabajo si pierden el suyo». En lo que respecta al papel de la UE en materia de empleo, el 52 % de los europeos considera que es positivo, aunque esta cifra se incrementa considerablemente cuando se abordan temas concretos. El 78 % cree que la UE desempeña una función positiva a la hora de mejorar el acceso a la educación y la formación, el 76 % en relación con la promoción de la igualdad de género, el 73 % en la lucha contra otras formas de discriminación y el 72 % en la creación de oportunidades de trabajo y la lucha contra el desempleo. Con arreglo a los resultados de la encuesta, aproximadamente el 3,5 % de los europeos con trabajo ha experimentado a nivel personal la pérdida de empleo debido a la crisis económica. El 24 % conoce algún colega que ha perdido su trabajo y el 36 % conoce a alguien entre sus amigos o su familia que se ha visto afectado. Los países que más han sufrido son Letonia, Lituania, España e Irlanda, mientras que, en Luxemburgo, Grecia y Países Bajos, la pérdida de empleo ha sido comparativamente menor. Un tercio de los europeos con trabajo (32 %) están «muy preocupados» con la posibilidad de perder su empleo en el futuro, y hay un número mayor de personas que están preocupadas por la posibilidad de que su cónyuge (38 %) o sus hijos (47 %) pierdan su puesto de trabajo. El nivel de preocupación está fuertemente relacionado con la información comunicada sobre la pérdida de empleo; los ciudadanos de los países que han sufrido la mayor destrucción de puestos de trabajo también son los que están más preocupados por la posibilidad de que se produzcan más reducciones de empleo. La preocupación por la pérdida de puestos de trabajo se explica y se ve exacerbada por el hecho de que al menos seis de cada diez europeos consideran que lo peor de la crisis económica todavía no ha llegado, y solamente el 28 % creen que ya se ha alcanzado el punto culminante; los niveles más elevados se alcanzan en los Países Bálticos (el 82 % de los ciudadanos de Letonia, el 76 % de Estonia y el 74 % de Lituania creen que todavía no ha llegado lo peor). En cambio, existe una mayor confianza en los países que han aplicado enfoques globales de flexiguridad. El 45 % de los suecos y el 36 % de los daneses creen que ya ha pasado lo peor de la crisis. En caso de que necesitaran encontrar un nuevo empleo, la mayor parte de quienes respondieron a la encuesta elegirían el mismo tipo de empleo en el mismo lugar, o bien ampliarían su búsqueda a otro lugar, mostrando una mayor inclinación a cambiar de lugar que a cambiar de tipo de trabajo. Aproximadamente uno de cada cuatro europeos sin trabajo declaró que aceptaría cualquier empleo; un resultado que no ha cambiado significativamente desde 2006. La mayoría de los europeos cree que, en el momento actual, la experiencia profesional y las cualificaciones son los dos aspectos más importantes para encontrar un nuevo trabajo con facilidad, seguidos de la adaptabilidad. Globalmente, un tercio de los europeos (el 33 %) conocen la existencia del Fondo Social Europeo (FSE), el principal instrumento de la UE para apoyar a quienes pueden perder su empleo como resultado de la crisis. Los países en los que más se conoce este Fondo son Eslovaquia (59 %), Portugal (58 %) y España (53 %), y el país donde es menos conocido es Dinamarca (17 %). Un tercio de los encuestados consideró que la asignación presupuestaria del FSE, que es de aproximadamente el 10 % del presupuesto de la UE, es demasiado pequeña, y solamente el 5 % dijo que le parecía excesiva. Ya es posible consultar el informe, un resumen y los veintisiete perfiles de países concretos. Para más información Eurobarómetro especial 316: Política social y de empleo europea http://ec.europa.eu/public_opinion/index_en.htm Sitio web de la Comisión Europea sobre la dimensión social de la crisis económica: http://ec.europa.eu/social/main.jsp?langId=en&catId=736